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viernes, 20 de marzo de 2020

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El extraño caso de las princesas perdidas de Dubái

Redactado por Alba Digital - 20:04:00
En el Reino Unido creen que el destino de las princesas de Emiratos Árabes Unidos tiene similitudes con el asesinato del periodista saudí Jamal Khashoggi en 2018.


Entre el 4 y 5 de marzo de 2018 un yate de lujo con banderas de Estados Unidos fue interceptado en aguas internacionales, a 50 millas náuticas (92 kilómetros) de la costa india de Goa. En un plan que parecía salido de un thriller de Hollywood, hombres armados lanzaron bombas de humo a la embarcación para herir a los pasajeros antes de asediar el yate llamado Nostromo.
En una rápida operación, trasladaron a dos mujeres a su bote: la princesa Latifa, hija del Jeque y primer ministro de Dubái, Mohammed bin Rashid Al Maktoum, junto a su entrenadora, Tiina Jauhiainen.
Exactamente dos años después, la semana pasada, una corte británica confirmó que el yate haba sido interceptado por la Guardia Costera de India por solicitud de las autoridades de EAU con el objetivo de evitar que la princesa huyera del país.
En realidad, la corte estaba tratando un tema diferente, relacionado con la custodia de otros dos hijos del líder de Dubái: Sheikha al Jalila de 12 años y Sheikh Zayad de siete. Su madre, la princesa Haya bint al Hussein, también escapó a Londres junto con sus hijos alegando que fue víctima de acoso y tortura en los Emiratos.
Curiosamente ella es hermana del rey Abdalá II de Jordania. Para poder quedarse en Londres y llevar el caso a la corte, Jordania la designó como su primera secretaria en la embajada, con el objetivo de obtener inmunidad diplomática ante la solicitud de deportación de EAU. Los dos niños son los menores de los 25 hijos que tiene Maktoum con diferentes esposas.
“Matrimonio forzado con el príncipe de la corona saudí”
Haya, quien presentó un caso por divorcio, asegura que su hija había sido prometida en matrimonio al príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, 22 años mayor que ella. La princesa indicó que los planes para las nupcias fueron un factor fundamental para poder escapar del palacio de Dubái, según documentos de la corte a los que la Agencia Anadolu tuvo acceso.
El abogado Alex Verdan, quien representa a la familia real de Dubái, negó la existencia de dicho plan. “No se han dado matrimonios forzados. Eso no es lo que este padre hace con sus hijas”.
El juez británico, quien también es presidente de la División de Familia del Tribunal Superior de Reino Unido, mientras investigaba los incidentes pasados del palacio de Dubái, incluido el paradero de Latifa y su hermana mayor, la Princesa Shamsa, entregó la custodia de los niños a la madre, Haya. El tribunal también le otorgó inmunidad de deportación, porque el Gobierno jordano había retirado su estatus diplomático hace unos meses.

Respuesta del jeque de Dubái
Se cree que Latifa se hizo amiga de un ciudadano estadounidense con raíces francesas, Herve Jaubert, y juntos organizaron el plan para escapar de Dubái, además de un asilo político en Washington.
La entrenadora de la princesa señaló ante la corte que Latifa en realidad había leído un libro llamado Escapar de Dubái, de autoría del hombre estadounidense a mediados de 2017 y después de eso buscó su ayuda.
El jeque respondió que Jaubert estaba manipulando a la princesa y que este era un tema de seguridad e inteligencia.
Mohammed bin Rashid Al Maktoum declaró: “Ciertamente, se nos hizo una demanda financiera. Temíamos que nuestra hija estuviera en manos de un criminal que podría obligarla a pedir un rescate y dañarla. Hasta el día de hoy considero que el regreso de Latifa a Dubái fue una misión de rescate”.
Mientras los abogados del jeque sostienen que Jaubert era un espía que buscaba encontrar una entrada al palacio, Jauhiainen asegura que Latifa pagó cerca de 350.000 libras esterlinas (USD 455.364) para lograr la compra del equipo necesario y su escape.


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Identificación de la princesa Latifa de Dubai. (Archivo - Agencia Anadolu).

Jaubert, un exfuncionario de la Armada francesa, había trabajado para la Dirección General de Seguridad Externa (DGSE), la agencia de inteligencia de Francia hasta 1993, antes de mudarse a Stuart, Florida, donde creó una compañía de construcción y operación de submarinos recreativos. En 2004 viajó a Dubái y se hizo cargo de la subsidiaria Dubai World, la empresa detrás de la creación de la isla Palma Jumeirah y de las Islas del Mundo.
Según documentos de las cortes de Dubai, en 2008 Jaubert fue acusado por malversación de fondos y por proporcionar equipos defectuosos. Se alegó que había cambiado Dubai World por 14 millones de dirham emiratíes (USD 3,8 millones). Pero antes de enfrentar la prisión, se puso un traje de baño de combate y una burka de mujer para disfrazarse y nadó durante seis horas para llegar a aguas internacionales. Un exespía lo estaba esperando en un bote de vela, que lo llevó a Mumbai, la capital comercial de la India, y de allí regresó a Florida.
Latifa, quien estuvo en contacto constante con él, escapó del palacio a finales de febrero de 2018.
“El clima ese día no era bueno y el mar soplaba fuerte. Jaubert y otro miembro de la tripulación se encontró con nosotros después de que recorrimos unas 14 millas en un bote. Nos transfirieron a motos de agua. A última hora de la tarde llegamos al yate, el Nostromo”, relató la entrenadora.
Durante los siguientes ocho días, el Nostromo navegó hacia el sur en aguas internacionales del Mar Arábigo. Al sexto día, notaron que un bote los estaba persiguiendo. Un avión de observación de la Guardia Costera de India también realizó sobrevuelos regulares sobre el barco.
Yate allanado por guardias indios
Según la entrenadora finlandesa, las fuerzas indias rodearon y asaltaron el yate. Dispararon granadas de humo y controlaron la tripulación y pasajeros. Jauhianen fue arrastrada a la cubierta con las manos atadas a la espalda.
“Vi a Latifa acostada boca abajo en el suelo con las manos atadas de manera similar. Los soldados indios gritaban quién era Latifa una y otra vez. Después de un tiempo, trajeron a un hombre árabe que identificó a la princesa. Latifa estaba gritando que solicitó asilo y que las fuerzas indias estaban violando la ley internacional”, agregó Jauhianen.
“No pueden llevarme con vida. Dispáreme aquí, no me lleven de regreso”, fueron las últimas palabras de Latifa mientras era arrastrada al bote de asalto.
“Habíamos perdido a un amigo cercano en un accidente de paracaidismo y también la situación de su hermana Shamsa había empeorado, por lo que Latifa pensó que la vida es demasiado corta para esperar a que las cosas mejoren. Además, no quería terminar encerrada de nuevo como sucedió con Shamsa”, indicó Jauhiainen.
La entrenadora afirmó estar preocupada por no saber nada de ella desde el 4 de marzo de 2018. La ONU, Amnistía Internacional, Human Rights Watch y otros grupos han exigido información a EAU sobre su paradero. Dos organismos de la ONU incluso escribieron a India y buscaron explicaciones sobre la operación secreta realizada en aguas internacionales.
El abogado de la princesa, David Haigh, dijo que había recibido detalles del sufrimiento de Latifa de parte del asistente británico de la familia real llamado Collete. “Mi amigo la contactó por teléfono y yo la contacté por WhatsApp. Me iba a devolver la llamada”, señaló el abogado.
Policía de Reino Unido investiga el secuestro de otras princesas
La Policía de Cambridgeshire en Reino Unido también está investigando el caso de la abducción de Shamsa, un tema que data del año 2000. La princesa había llegado a Inglaterra, pero se separó de su familia. Un miembro de migración dijo a la corte que se había encontrado con él en un hostal al sur de Londres, en donde le solicitó consejos migratorios para poder establecerse en Reino Unido.
Días después, según registros de la policía, algunos hombres árabes la capturaron en Cambridge el 19 de agoto de 2000 y la llevaron a la residencia de su padre en Newmarket, desde donde salió en helicóptero a Deauville, Francia, y desde allí fue llevada en jet a Dubái.
De acuerdo con un documento de la Policía de Cambridgeshire, Mohammed Ibrahim Al Shaibani, un ciudadano de EAU que trabaja en el palacio real, identificó a un hombre a quien llamaron RB como uno de los hombres que secuestró a la princesa.
“Llegaron a Newmarket a las 06:30 p.m. el señor Al Shaibani abandonó la propiedad durante un momento para comprar comida para el viaje y a su regreso, estaba presente una mujer árabe, con quien no se había reunido antes, algo joven y con vestuario occidental. Le dio la impresión de que estaba bebiendo. A mañana siguiente los tres hombres y la joven despegaron en el helicóptero”, señalan los reportes de la policía citando al funcionario.
El abogado Haigh cree que todos estos episodios tienen notables similitudes con lo que le sucedió al periodista saudí Jamal Khashoggi, excolumnista del Washington Post, que desapareció después de ingresar al Consulado de Arabia Saudita en Estambul, Turquía, el 2 de octubre de 2018.


FUENTE    EL DIARIO





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