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jueves, 9 de agosto de 2018

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Investigadores del Museo Nacional de Historia Natural descubren importantes piezas paleontologas

Redactado por Alba Digital - 8:08:00


Mas de un año  a transcurrido desde  que un  buzo de nombre  Oleg Shevchuk vio el cráneo de un primate en una cueva sumergida en la provincia La Altagracia.
Lo fotografió y mostró a amigos investigadores. Hace un mes se organizó una expedición para retornar y lo que encontraron sorprendió al equipo. En el lugar había dos cráneos de individuos adultos que se consideran los primeros completos encontrados de un mono extinto en la isla La Española de la especie Antillothrix bernensis.
“Están completos”, afirma Juan Almonte, investigador del Museo Nacional de Historia Natural. “El segundo, que fue el primero que encontramos (por Shevchuk), está completo con todos sus dientes, menos un incisivo, y al otro le hacen falta los incisivos, pero en todas las otras partes están completos”.
Fue el 10 de julio cuando se desarrolló la expedición con personal de la Dominican Republic Speleological Society (DRSS) y del Museo. Ese día extrajeron de la cueva un aproximado de 1,450 huesos que conformaron los cuerpos de al menos seis primates de la especie Antillothrix bernensis, de 10 perezosos, siete roedores, 106 murciélagos, 29 insectívoros, cinco aves, nueve reptiles y seis anfibios.
Las cuevas sumergidas
En el subsuelo de la República Dominicana hay al menos 133 cuevas sumergidas, técnicamente documentadas, se informa en el Museo Nacional de Historia Natural. Estas constituyen manantiales de donde brotan aguas que alimentan los ríos y lagunas. Sus rocas y aguas conservan evidencias de la vida y arte aborigen, y restos fósiles de especies extintas.
Sobre una mesa, en un área de estudio del Museo, se conservaban con cuidado el pasado martes parte de las piezas, cada una en pequeñas cajas blancas que contrastaban con el tono marrón de los viejos huesos. De las más preciadas estaban los dos cráneos.
“Es uno de los hallazgos más importantes que se han hecho en exploraciones paleontológicas aquí en la República Dominicana”, afirma Almonte, quien trabaja con la Colección de Vertebrados Fósiles del Museo.
Menciona que en el inventario también está el fémur de una especie de búho extinta en el país.
La cueva es de difícil acceso y fue apenas en 2012 cuando se comenzó a explorar. Tiene unos metros secos y alrededor de un kilómetro de largo inundado -con agua dulce- y 19 metros de profundidad. Años atrás Shevchuk la exploró junto a Phillip Lehman, vicepresidente de la DRSS, pero no vieron los cráneos de los monos.
Por estar bajo agua las centenas de huesos se conversaron intactos, explica Almonte. Comenta que donde estaban es de las conocidas como “cueva trampa”, llamadas así porque después de su entrada hay un pozo o depresión donde a varios metros está un lago. “El individuo que cae ahí no sale”, dice. Supone que eso le habría pasado a los animales cuyos restos encontraron.
Como los hallazgos son recientes hace falta estudiar la edad de los huesos. “Podemos decir que son Pleistocenos-Olocénicos, o sea pueden tener 10,000, 15,000, 20,000 años”, supone Almonte.
El investigador explica que hay varias teorías sobre la extinción de especies en la isla. En el caso de los roedores y otros mamíferos, comenta que cuando los europeos llegaron a La Hispaniola y se introdujeron especies exóticas, hubo un desplazamiento y extinción, menos de la hutía y el solenodonte.
La siguiente etapa
En el inventario hay más de 100 cráneos de murciélagos que se tomaron como muestra en la cueva. Estos servirán para estudiar el ecosistema de la época en que vivieron.
“Todos ellos, tanto los monos como los animales que vemos en el ecosistema, son importantes porque son indicadores. Eso nos puede decir qué hubo en el paleoclima, o sea en el clima del pasado”, destaca Almonte.
Los murciélagos y las demás piezas ahora deben catalogarse en el Museo Nacional de Historial Natural para darles entrada a la colección y asentarlas en un catálogo.
A la pregunta de si las podrá ver el público, Almonte responde: “El público en general casi no ve esto porque es para preservación, conservación y estudios científicos y técnicos, pero sí tenemos un programa de exhibición que le llamamos ´La pieza del mes´, y tomamos una pieza de la que tenemos aquí y la exhibimos”.
La paleontología
La paleontología en la República Dominicana no es muy extendida. Almonte lo atribuye a que no hay muchos investigadores locales que se dediquen a este campo.
“Muchos extranjeros sí han venido y se han llevado grandes cantidades. De todas las especies descritas, el 99 por ciento de todo ese material no está en República Dominicana, está en museos fuera”, dice.
Destaca que hay investigadores criollos que están interesados en la paleontología y la arqueología. Desde hace unos años se han hecho exploraciones en Pedernales, en cuevas secas, que han permitido conocer especies y enriquecer la colección del Museo Nacional de Historia Natural.
Los más de 1,400 huesos se tomaron de la superficie de la cueva. Los investigadores suponen que debajo de los sedimentos hay muchos más. Se prevé hacer otra expedición en septiembre. Además, existe la intención de que viajen al país especialistas extranjeros interesados en el hallazgo.
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*El equipo prefiere no dar detalles de la cueva para garantizar la preservación de los fósiles que conserva.



FUENTE DIARIO LIBRE

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